La respuesta definitiva ante los fallos catastróficos por fallas de fase
Uno de los mayores temores en el mantenimiento industrial es la pérdida de una sola fase en un motor trifásico, lo que provoca que las fases restantes se saturen de corriente y el motor se queme en minutos. El relé de sobrecarga térmica JR28 ofrece una protección diferencial integrada que detecta este desequilibrio térmico de manera veloz, desconectando el sistema antes de que el coste de la reparación se dispare.
Control absoluto mediante interfaz analógica precisa
A diferencia de los sistemas digitales complejos que pueden fallar por interferencias electromagnéticas, el principio bimetálico de este relé térmico ajustable garantiza un funcionamiento analógico infalible. Las láminas internas se curvan de forma proporcional al calor generado por la sobrecorriente, ofreciendo una respuesta física y mecánica totalmente ajena a fallos de software.
Seguridad perimetral para operarios y equipos
- Contactos auxiliares independientes: Permiten conectar luces de emergencia o alarmas sonoras para avisar al personal cuando el relé salte.
- Carcasa autoextinguible: Fabricada con materiales plásticos de alta resistencia que no propagan la llama en caso de arco eléctrico extremo.
- Botón de prueba manual: Permite verificar el mecanismo de disparo sin necesidad de forzar una sobrecarga real, facilitando las tareas de inspección preventiva.
Implemente el modelo JR28-36 en sus compresores de refrigeración, sistemas de ventilación forzada en parkings o maquinaria de lavandería industrial para asegurar un entorno de trabajo protegido, eficiente y libre de riesgos eléctricos mayores.