Adiós a los encuadres torcidos y superficies inestables
Configurar un proyector sobre superficies improvisadas suele terminar en una imagen deformada o en el riesgo latente de que el dispositivo caiga al suelo. El trípode retráctil portátil resuelve este problema de raíz, aportando una plataforma dedicada que aísla las vibraciones y mantiene el enfoque exacto durante horas de reproducción continua.
Un soporte móvil que trabaja por tu comodidad
Gracias a su sistema telescópico ajustable de 1 a 1,8 metros, no importa si el techo es alto o si el público está sentado en sofás bajos: el haz de luz siempre quedará alineado con el centro de la pantalla.
- Despliega las patas en una superficie plana.
- Ajusta la altura idónea entre los 100 y 180 cm.
- Coloca el dispositivo sobre su bandeja universal.
Una estructura robusta pensada para quienes buscan fiabilidad técnica en el día a día.