Adiós a los resbalones en las zonas de paso
Mantener un suelo protegido y libre de caídas ya no es un problema. Esta alfombra de pasillo lavable soluciona de forma definitiva la falta de adherencia en zonas húmedas o muy transitadas. Al colocarla en el pasillo largo o junto a la encimera de la cocina, consigues una superficie estable de 50 x 450 cm que se mantiene fija en su lugar pase lo que pase.
Una solución práctica, higiénica y decorativa para proteger los suelos más delicados del hogar.
Mantenimiento sin esfuerzo para el ritmo actual
Cuando se ensucie con salpicaduras o pisadas de la calle, basta con meterla a la lavadora para que recupere su frescura original. El color marrón disimula perfectamente las pelusas, manteniendo una estética limpia en tu dormitorio o salón de forma constante.